Autor: Marga Mondéjar

  • Cómo hacer un análisis de contenidos con estilometría

    Casi todos los análisis de contenidos que he visto se quedan en lo mismo: contar palabras, marcar lo que está por debajo de trescientas y señalar los duplicados exactos. Está bien, pero es la capa más superficial. Los problemas que de verdad hunden una categoría rara vez son duplicados exactos: son textos escritos con el mismo molde una y otra vez, con la keyword metida a martillazos y sin una sola frase que responda a nada.

    Eso no se ve leyendo. Se ve midiendo. Y para medirlo hay una disciplina que viene de la lingüística y que casi nadie aplica al SEO: la estilometría.

    Primero saca los textos, no los leas

    El error de partida es abrir la web y ponerse a leer categorías. Con cincuenta URLs es inviable y con cinco mil es ridículo. Lo que hay que hacer es extraer el texto de forma masiva y trabajar sobre la tabla, no sobre el navegador.

    Con Screaming Frog y una extracción personalizada apuntando al contenedor del texto de categoría, sacas en un CSV la URL y el bloque de texto de todo el sitio. A partir de ahí ya estás analizando datos, no impresiones. Un aviso práctico: la exportación no siempre trae las mismas columnas según cómo configures el rastreo, así que conviene no dar por hecha la estructura del archivo.

    Qué mide la estilometría y por qué importa aquí

    La estilometría estudia el estilo de un texto de forma cuantitativa: longitud media de frase, riqueza léxica, repetición de estructuras, proporción de conectores, variedad de vocabulario. Nació para atribuir autorías dudosas, pero sirve exactamente igual para responder a otra pregunta: ¿estos mil textos los ha escrito alguien, o los ha rellenado una plantilla?

    Y esa pregunta cada vez importa más, porque es parecida a la que se hace un sistema que tiene que decidir si tu contenido merece ser citado.

    Las señales que sí valen la pena

    Estas son las que miro siempre:

    • Densidad de la palabra clave. Por encima del 8% ya no es optimización, es un texto ilegible. No es que Google te penalice por un número, es que nadie lo lee.
    • Repeticiones internas. La misma expresión tres o más veces en un texto corto suele indicar relleno, no énfasis.
    • Frases clonadas entre URLs. No duplicados exactos: plantillas. Cuando veinte categorías comparten el mismo esqueleto sintáctico cambiando solo el sustantivo, el buscador lo nota antes que tú.
    • Longitud media de frase. Textos con frases uniformemente largas o uniformemente cortas casi siempre están generados o escritos en piloto automático.
    • Presencia de preguntas. Esta se me hizo importante con el trabajo de visibilidad en modelos de IA: un texto sin ninguna pregunta explícita, sin ningún fragmento que responda a una duda concreta, es un texto difícil de extraer y de citar.

    No hay umbrales mágicos

    Ese 8% de densidad y esas tres repeticiones son mis puntos de partida, no una ley. En sectores con vocabulario muy cerrado, donde la misma palabra técnica es insustituible, el umbral tiene que subir o te saltan falsos positivos por todas partes. En textos de marca, al revés.

    Por eso, cuando me monté una herramienta para automatizar esto, lo primero que hice fue dejar los umbrales configurables. Un análisis con el listón fijo produce un informe precioso y completamente inútil.

    Y después, lo difícil: decidir

    Un análisis de contenidos no termina en el hallazgo, termina en la priorización. De todas las URLs que salen marcadas, la mayoría no merece que nadie las toque: no tienen tráfico, no tienen intención comercial y reescribirlas es tiempo tirado.

    Yo cruzo siempre las señales estilométricas con dos cosas: si la URL tiene impresiones en Search Console y si está en una ruta que importa al negocio. Lo que queda arriba del cruce, y solo eso, es lo que entra en el plan de reescritura.

    Medir es la parte fácil. Lo que distingue un análisis útil de una hoja de cálculo enorme es tener el criterio para tirar a la basura el 80% de lo que has medido.

  • Qué es una entidad y por qué le importa tanto a un modelo de lenguaje

    La palabra «entidad» se ha puesto de moda en SEO sin que casi nadie explique de dónde viene. Viene del procesamiento del lenguaje natural, y significa algo bastante concreto: una cosa del mundo con identidad propia, distinguible de otras que se llaman parecido.

    De la cadena de texto a la cosa

    Para un buscador antiguo, tu marca era una cadena de caracteres. Para un sistema que trabaja con entidades, tu marca es un nodo con atributos: a qué se dedica, dónde está, quién la dirige, con qué otras entidades se relaciona.

    Qué implica para tu web

    Que hay que afirmar esas cosas de forma explícita y consistente: en el texto, en los datos estructurados y en las fuentes externas que hablan de ti. Un modelo no adivina: acumula afirmaciones coincidentes.

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  • Canibalizaciones: el problema que parece de contenido y es de arquitectura

    La canibalización se diagnostica mal casi siempre. Se detecta mirando qué URLs se alternan para una misma consulta y se intenta arreglar cambiando títulos, cuando el origen suele estar más arriba: en cómo está montada la arquitectura.

    Señales de que es estructural

    Si el solapamiento afecta a familias enteras de URLs (categorías y filtros, o categorías y landings comerciales), no es un problema de redacción. Es que el sitio ofrece dos caminos para la misma intención.

    Qué hacer

    Decidir cuál de las dos URLs es la canónica para esa intención, y que la otra deje de competir: fusionarla, redirigirla o cambiarle el enfoque. Y después revisar el enlazado interno, que es lo que suele mantener viva a la perdedora.

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  • Cómo medir si ChatGPT cita tu marca (y qué hacer si no)

    La pregunta que me hacen todos los clientes desde hace un año es la misma: «¿aparecemos en ChatGPT?». La respuesta honesta es que depende del día, del prompt y del usuario, y por eso hace falta medirlo de una forma que aguante esa variabilidad.

    Por qué una consulta suelta no vale

    Preguntarle una vez a un modelo si recomienda tu marca es como mirar una sola keyword para saber cómo va tu SEO. La respuesta varía entre sesiones y entre usuarios, así que un resultado aislado no dice nada.

    Cómo lo hago yo

    Construyo una batería de entre cuarenta y ochenta prompts que reproducen cómo pregunta de verdad la gente de ese sector, la ejecuto en varios modelos y anoto tres cosas: si apareces, con qué frase te describen y qué fuente citan. Repetido cada mes, eso ya es una serie temporal con la que trabajar.

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